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martes, 4 de junio de 2019

Anomalías en las articulaciones

La presencia de anomalías en las articulaciones es un problema al que los criadores se enfrentan con alguna frecuencia durante la temporada de cría. Los problemas articulares mas frecuentes son: el dedo posterior proyectado hacia adelante y la luxación de las patas (splayed legs o patas de rana).

Dedo posterior proyectado hacia adelante: sobre esta anomalía escribí una entrada en este blog (http://timbradospanama.blogspot.com/2014/02/el-sindrome-de-la-pata-trasera-hacia.html). Este defecto  es producido por un daño usualmente mecánico que produce que el dedo trasero se proyecte hacia adelante. Si el  problema se presenta en la pata anillada, su origen es, con alta probabilidad, originado por el proceso de anillado, bien sea por una mala técnica o quizás por haber anillado de forma temprana y haberse deslizado la anilla con los movimientos del pichón en el nido. 

Otra posible causa relacionada con el anillado es haberlo efectuado tardiamente lesionando la articulación con la presión ejercida. Si la pata afectada no está relacionada con el anillado del ejemplar,  se puede sospechar de la presencia de malformaciones esqueléticas.

La solución tal como expliqué en el artículo anterior consiste en la incorporación de una plantilla que fuerza la posición del dedo a su posición correcta inmovilizandolo. Por razones de seguimiento e higiene revisaremos el progreso del dedo y reemplazaremos la plantilla semanalmente. En la mayoría de los casos, la anomalía estará corregida en un período máximo de 4 semanas. 





Presencia del dedo posterior proyectado hacia adelante



Fijación del dedo mediante una plantilla




Cubrir con un esparadrapo el mecanismo inmovilizador



Revisar semanalmente valorando el progreso



Aqui el pichón ya curado apoyando el dedo posterior




Splayed legs (Ancas de rana):  a esta anomalía se le conoce de forma coloquial como patas de rana, ya que una o ambas patas tienden a separarse hacia afuera del cuerpo del ave. En numerosas ocasiones el criador opta por sacrificar el animal bien sea por desconocimiento del protocolo de actuación o por falta de tiempo para la aplicación del mismo. La temprana detección del problema eleva las probabilidades de éxito del tratamiento, por lo que una vez mas insisto en la necesidad de revisar a diario los nidales escudriñando cualquier situación anómala. Las causa mas probable se debe a la combinación de varios factores: a) la presencia de un único pichón en la nidada, b) la excesiva presión de la hembra sobre el pichón y c) la carencia de suficiente material de revestimiento en el nido, imposibilitando el correcto posicionamiento de la pata en el nido. 

Otras posibles causas son aquellas relacionadas con deficiencias nutricionales.



El tratamiento consiste en unir los tarsos usando un esparadrapo o una cinta durante una semana y valorando la situación al cabo de esta. De  haber poco progreso, se repetirá el proceso por otra semana. Este proceso se puede complementar mediante el uso de antiinflamatorios (como la dexametasona) que contribuirán al alivio del dolor así como a la reducción de la inflamación. Como en el caso anterior, la temprana detección contribuirá de forma positiva a las probabilidades de revertir la condición.  



Asi  mismo, procuraremos emplear uno o dos huevos artificiales en el caso de un pichón único en la nidada o preferiblemente ubicarlo en otra nidada (ahí la importancia de la sincronización de nidadas durante la cría).



Obviamente existen otras anomalías en las articulaciones que incapacitan en mayor o menor grado al ejemplar y que no son tratables, como las expuestas en las imagenes que presento a continuación que generosamente compartió el criador del Club CTEM, Don Luis Díaz.


Dedos de la articulación subdesarrollados




Muñon: carencia de los dedos

















miércoles, 26 de diciembre de 2018

10 máximas sobre el uso de audios (2018)



A continuación, comparto algunas de las conclusiones a las que he llegado luego de haber educado por varios años mediante el uso de audios digitales, aprovecho, de paso, para de esta manera responder varias preguntas que suelo recibir frecuentemente, aunque estoy bastante seguro de que, estas máximas generaran otro conjunto de inquietudes y preguntas.

1.- El audio debe adaptarse al tipo de ejemplares que se cultivan y no al revés



Observo con preocupación una obsesión desmesurada por la elaboración de audios muy complejos que empalaga a muchos criadores motivándolos a crear un "super audio" o en su defecto a hacerse de alguno de un criador avezado en la materia. En la mayoría de las ocasiones no se toma en cuenta lo fútil de esta acción cuando los ejemplares no poseen la capacidad para aprenderlo, cuanto menor la correlación entre el audio y la capacidad de aprendizaje mayor el desastre potencial en términos de rascadas, estridencias o notables incongruencias en la ejecución. ¿Y como sabemos que pueden hacer nuestros ejemplares? muy fácil sobre todo si no hacemos cambios drásticos en el audio entre año y año. La estrategia de grandes cambios en términos de homogeneidad y de estructura de audio puede producir éxito esporádico y puntual pero poco garantiza mirando al futuro. Es por tanto preferible, ejecutar un trabajo de selección genética constante acompañado de cambios poco drásticos en el audio ya que nos permite evaluar objetivamente el progreso de nuestros ejemplares, así como valorar muy concretamente los cambios que se hacen necesarios en el aviario y/o en el audio.



2.- La ubicación de los altavoces en las voladeras, si se sigue la máxima (1) pierde relevancia.
Si se utiliza un audio compatible con la base de nuestros ejemplares habrá una mayor facilidad para que éstos aprendan de audios sobre todo si hemos realizado un proceso de selección consistente. Descubrí esto por accidente cuando dos sistemas de altavoces se estropearon y no me di cuenta hasta el final del periodo de educación sin que para ello se afectara el aprendizaje de los ejemplares. Este año ya dejé una voladera a propósito sin sistema de altavoces sin que hubiera impacto en el aprendizaje, de cualquier manera, no estoy incentivando a que quitéis sistemas de altavoces de las voladeras, de hecho, si podéis costear un sistema de dos altavoces por cada voladera mucho mejor.  Un ejemplo, quizás más contundente, es el caso de un ejemplar que pese a ser educado con un grupo de compañeros en una voladera ignora por completo el audio al que es expuesto y aprende de otros sonidos mas alejados. La explicación es que este ejemplar tiene una mayor compatibilidad con los sonidos alejados que con el audio al que esta expuesto, y si no existiesen esos sonidos alejados, el grado de aprendizaje del ejemplar sería casi nulo.


3.- El repertorio en el audio tiene mucha correlación con la competitividad del ejemplar
Sobre esto ya he comentado en varias ocasiones, en un ejemplo extremo, si le colocamos a un ejemplar 20 floreos muy bonitos y tiene la capacidad de aprenderlos pues tendrá 27 puntos y será un ejemplar muy probablemente espectacular pero totalmente nulo desde el punto competitivo. ¿Que eso es lo que nos gusta? Pues muy bien, el ejemplar deleitará a propios y extraños y hasta ahí llegará en un concurso. El punto es que la variabilidad del repertorio de un ejemplar educado por medios digitales es en gran parte una gran responsabilidad del criador. Es un tema en muchos casos de aritmética. Lo bonito de la educación digital es que podemos crear un pájaro “a la carta”, claro, con los grados de libertad que el código de canto otorga, y que con esta libertad hay una responsabilidad. Todo dentro del código, nada fuera del código.

4.- No hay una regla definida en cuanto al tiempo de exposición al audio, pero……

Este es uno de los mayores quebraderos de cabeza de muchos criadores, yo creo que hay muchas maneras de distribuir el tiempo de exposición al audio, y que la peor es la de la tortura sistemática de interminables horas diarias. Lo cierto del caso es que la variable mas importante para optimizar el número de horas es el grado de aislamiento del área de educación. Si no es indispensable el uso de barreras acústicas podemos limitar los intervalos de educación a dos horas en la mañana y dos horas en la tarde, con lo cual daremos una mayor oportunidad a los repasos de los ejemplare y a una retroalimentación auditiva mas eficaz. Dos consejos adicionales: no educar en la noche y dejar un día libre de audios a los ejemplares, esto último con el objetivo una vez más de motivar los repasos de los ejemplares.

5.- Cambiar el audio cada año no parece una idea tan buena

No hay duda de que una emoción paralela a la de la cría es la creación, modificación y selección del audio final con el que vamos a educar a los noveles del año, muchos, en ese frenesí comienzan a agregar notas al audio de educación, normalmente una proporción grande de floreos, pensando que ese puede ser el gran diferencial entre ganar un concurso o no ganarlo. En primer lugar, ganar un concurso, como ya he apuntado en otras ocasiones es cada vez más difícil, el objetivo principal es obtener mejores ejemplares. Lo cierto que los grandes cambios en el audio son tan disruptivos como la introducción de ejemplares con características genéticas incompatibles. Y mi conclusión, cada vez mas sólida, es que no hacen faltan audios con una retahíla de giros inconexos, sino un audio más pulido y adaptado a las capacidades de los ejemplares de nuestro aviario ya que en teoría nuestro proceso de selección se realiza en base a los resultados de la educación. Un audio incompatible se refleja, en muchas ocasiones, en una serie de notas defectuosas que se hacen notorias mediante estridencias, rascadas e inclusive nasalidades de origen no genético (especialmente en las notas terminadas en “ng”, como un tilón(g) defectuoso en el audio). En resumidas cuentas, la base del audio debe permanecer inalterada y solo producir las variaciones que tengamos seguridad que los ejemplares pueden aprender. El dueto audio-genética del ejemplar debe estar bien compaginado.

6.- Audio + Maestro = Maestro

No soy partidario de usar métodos mixtos para la educación alternando maestro con audio, o viceversa. Mis razones no son caprichosas, por el contrario, están basadas en la experiencia de algunos años en que lo traté de hacer pensando que era una buena idea. Lo cierto, en mi caso, es que los resultados no han sido “buenos” porque los ejemplares se suelen ir hacia el maestro, con sus defectos o virtudes, les es mas natural y “compatible”. No dudo que con la correcta temporalidad o “timing” se pueda lograr un resultado aceptable pero la maleabilidad neuronal propia de los noveles, por naturaleza, les hace desestimar lo complejo y artificial (i.e., antinatural) e irse hacia lo mas compatible. Para los que insisten en este método, el tiempo debe ser un activo, así como las intenciones de ensayar alternativas y la aceptación de resultados decepcionantes en gran parte de las ocasiones. No dejo de pensar que una razón para que algunos criadores se aferren a este método dual es el “temor” a lanzarse de lleno a la educación digital, y lo entiendo a la perfección, máxime que cuando yo lo hice se podían contar con los dedos de una mano los que lo hacían y que todos compartíamos de alguna manera el mismo temor a perder un año de trabajo. Si seguimos la máxima 4 a cabalidad, la probabilidad de fallar es relativamente baja.

7.- Los cambios de audio confunden a los noveles

Uno de los peores enemigos, y el más devastador, de un canaricultor de canarios de canto es la falta de paciencia. Es precisamente la impaciencia la que nos lleva a efectuar constantes cambios en el material auditivo, en ocasiones, porque pareciera que los noveles no estuvieran aprendiendo nada. Lo cierto del caso es que, si lo están haciendo, pero o nosotros no lo estamos escuchando cuando estamos en el aviario o no somos capaces de entender los repasos, en especial los primeros, que son los más inteligibles. Solo es recomendable hacer cambios en el audio cuando tengamos “evidencia” que un determinado giro está siendo aprendido de forma incorrecta, y la modificación que se recomienda es la eliminación simple, no el reemplazo por otra nota. En los audios para educar, “más” no siempre es lo más indicado, “mejor” si lo es. Es preferible, como he indicado reiterativamente, enfocarse en la calidad más que en la cantidad y mejor aún minimizar las modificaciones al audio, debéis recordar siempre que en una “escuela” no todos los alumnos se encuentran en el mismo audio de aprendizaje, aun habiendo nacido todos en el mismo período.

8.- El poder de lo simple

Hace cuatro años mientras hacía una de mis prácticas como aspirante a juez en un concurso de la comunidad de Madrid, escuché una buena cantidad de ejemplares adornados de bonitos floreos y variaciones conjuntas, pero los ejemplares que más destacaron y que premiaron en el concurso fueron unos cuya canción base era una de las que está disponible para descarga en este blog con unas adiciones bastante simples, la ejecución de los ejemplares era perfecta destacando unas buenas voces y una dicción impecable, aquellos ejemplares no solo conquistaron ese concurso sino muchos otros. Quizás nos hemos vuelto un poco esquizofrénicos con la adición de estructuras complejas dentro de los audios a sabiendas que en muchas de las ocasiones esto limita la posibilidad de repertorios mas completos y de mayor duración. Este enfoque en la complejidad para lograr que nuestros ejemplares destaquen resta importancia al trabajo más difícil en la canaricultura de canto como lo es el logro sostenido de buenas voces, dicción y lentitud, esa en mi opinión es el verdadero arte. Y ya bien sabemos que podemos plagar el aviario de campeones que sin los tres pilares no lograremos nada: una buena base genética, conocimientos fundamentales y una gestión adecuada. Primero lo primero.

9.- Divide y vencerás

La estrategia de dividir en jaulones de máxime 10 o 12 ejemplares no solo es un mecanismo de mitigar el riesgo en caso de que algún ejemplar mal encaminado o con algún tipo de defecto arrastre a la totalidad de los noveles, sino que también es un mecanismo de generar ejemplares de características diferentes aún perteneciendo a la misma familia, es por ello que, y esto ya lo acostumbro, que alojo a ejemplares machos de la misma nidada en diferentes jaulones obteniendo hermanos que aún teniendo una base genética común, aprenden y ejecutan con variantes notorias. Esta es una estrategia muy diferente a la que siguen muchos criadores como lo es agrupar en los jaulones por familia, también muy común en aquellos que “no educan”. Como dice el refrán: cada maestrillo con su librillo, a mi en lo particular me aburren dos pájaros que canten exactamente igual, inclusive pensando en dúos. Me inclino mas por ejemplares parecidos, que se complementen y que armonicen en su ejecución. DE cualquier manera, bien sea que se agrupe por familia o por edades, o por ambos criterios a la vez, la máxima lo que pretende es mitigar el riesgo.

10.- Mejor se aprende en un "colegio mixto"

La última máxima también está referida a la estrategia de alojamiento en jaulones para la etapa de educación y consiste en alojar a los noveles machos junto a las hembras, esto en mi opinión, lejos de encelar a los machos hace que estos puedan repasar mas tranquilos al haber menos disputas en los jaulones y por ende favoreciendo el retraso del temido encelamiento.  Sólo en situaciones puntuales, cuando la convivencia y el equilibrio se ven amenazados por un macho que se adelanta procedo a sacar a ese macho y a darle un tratamiento aparte si dispongo de espacio.

lunes, 3 de julio de 2017

Factores que aceleran la evolución del canto

Asumimos basados en las observaciones de varios años que la transición a la madurez sexual (correlacionada en forma directa con la evolución de la adquisición del canto) una muestra de pichones de canarios sigue una distribución normal estandarizada en la cual se observa que: un 10% de pichones se retrasaran con respecto a su proceso de maduración normal, un 80% presentará una evolución normal y un 10% se adelantará con respecto al resto.

Para darle un enfoque pragmático significa que tenemos poder de actuación mediante una apropiada gestión como criadores sobre el 90% de los pichones con énfasis en el 80% que experimentará un proceso de maduración normal. Sobre el 10% que se adelanta sólo es posible actuar si mantenemos una observación continua y se toman rápidas medidas que en la mayor parte de los casos son mitigantes y de prevención para evitar efectos negativos sobre la mayoría del grupo.  Estas medidas con respecto al grupo que se adelanta persiguen lograr silenciarlo en su repaso, mediante la introducción de un elemento generador de estrés para evitar su influencia sobre el resto del grupo.
En lo que respecta a la correcta gestión del resto del voladero, el objetivo es la creación de condiciones que permitan el desarrollo de los ejemplares en los tiempos previstos (para canarios de canto usamos un periodo referencial de entre 6 y 7 meses) aislando proactivamente las posibles incidencias. No hay que olvidar que un voladero, en la canaricultura de canto, es un ambiente creado artificialmente por el criador destinado a gestionar la muda y a cristalizar el potencial genético del ejemplar mediante la educación (sea esta positiva o negativa).  De igual manera, no se debe olvidar que dentro del grupo que evoluciona hay diferentes estadios de maduración y que cada ejemplar presenta diferencias menores en su progreso sobre las cuales deberíamos actuar en forma individual pero que por razones pragmáticas (i.e. restricciones logísticas como la disponibilidad de espacio) lo hacemos de manera colectiva a la hora de enjaular. Entre los factores que deben ser gestionados se destaca:

Gestión de la iluminación: se preferirá la luz solar indirecta a la artificial, un exceso de iluminación acelera negativamente la evolución del ejemplar precipitando la cristalización del canto. Un exceso de penumbra tampoco es conveniente ya que, aunque pareciera favorecer el aprendizaje encierra el riesgo de la ralentización del desarrollo y un mayor riesgo al exponer al ejemplar a variaciones de iluminación. En resumen, luz indirecta solar de baja intensidad permitiendo a los pichones experimentarla de acuerdo con la evolución del día proporcionándoles periodos de tiempo para el repaso.

Densidad de ejemplares por voladera: esta es una variable por demás interesante ya que solo he podido establecer conclusiones sobre voladeras de un 90-100 centímetros de longitud, sobre voladeras de mayor tamaño (y quizás no muy apropiadas para la educación) no puedo correlacionar el proceso de maduración con el número de ejemplares alojados. En una voladera de 90 a 100 centímetros,  el número de ejemplares idealmente debería ser cercano a 10, un número mayor de ejemplares induce un nivel de interacción social mayor, favorece el picaje y resta tiempo para la retroalimentación auditiva del ejemplar. Se deben proporcionar un nivel adecuado de posaderos que permitan a todos los ejemplares descansar sin necesidad de disputar espacios. En particular uso posaderos de 5 centímetros estratégicamente distribuidos por la voladera.  Se destaca también que un número bajo de ejemplares por voladera acelera la maduración de los ejemplares. En cuanto a la distribución sexual no encuentro correlación con el proceso de maduración, aunque tengo por costumbre dejar un número equivalente de machos y hembras distribuidos por cronología de nacimiento. La excepción de la regla es la aparición de alguna hembra cantora, que en cuanto observo remuevo sin contemplación.

Alimentación: La alimentación debe ser muy balanceada con cuidado de regular el suministro de semillas grasas y el de pasta de cría. Se debe evitar el cañamón y limitar semilla negra y bastar aquella que acompaña a la mayoría de los pastones. En cuanto al pastón suministrárselo un máximo de 2 o 3 veces a la semana. Suministrar vegetales y frutas, vitaminas y complementos minerales en su justa medida (BIPAL es una excelente opción), una alimentación con exceso de grasas ocasiona trastornos en el desarrollo del ejemplar y en combinación con una política incorrecta de suministro de vitaminas inducir una muda anormal o el reinicio del proceso de muda.

Cambios de micro y macro-ambientes: el cambio de ejemplares entre voladeras o el movimiento de voladoras puede inducir mudas extemporáneas o cambios en el comportamiento del ejemplar con repercusión en su normal evolución.