sábado, 30 de enero de 2016

Incubación artificial en Canaricultura



La incubación artificial ha sido usada extensamente en la avicultura, en particular en las granjas avícolas,  como un mecanismo de maximizar la producción de aves para el consumo humano. También es utilizada para la reproducción de psitácidas y otras aves de especial interés. La incubación artificial se usa preferencialmente con aves precociales, es decir que se valen por sí mismas desde el momento de su nacimiento. Cuando se incuban artificialmente huevos de especies altriciales es necesario criar los polluelos a mano, proceso que demanda una gran dosis de tiempo y paciencia por parte del criador. 

El uso de la incubación artificial en  canaricultura es recomendable como un mecanismo de manejo temporal, que culmina con el nacimiento de los pichones, momento en el cual se hace necesario su traslado a canarias nodrizas para sus cuidados.

El avance de la tecnología ha facilitado el acceso a equipos de incubación a un costo aceptable, abriendo un abanico de posibilidades para el criador, la incubación artificial es una alternativa viable para resolver de forma pragmática un grupo de situaciones particulares, a saber:

  • ·         Puestas en corto, es decir puestas de uno o dos huevos
  • ·         Abandono de la puesta por enfermedad, muerte o falta de cloquez
  • ·         Para adelantar la incubación mientras las nodrizas se alistan
  • ·         Salvaguardar huevos importantes de eventualidades comunes en la incubación natural
  • ·         En el caso de que se crie solo con la hembra, adelantar la incubación hasta que su grado de        cloquez permita separar el macho sin que la hembra interrumpa la puesta
  • ·         Permite la verificación de la fertilidad de un macho en particular



El uso de la incubación artificial implica la gestión de un grupo de canarias nodrizas paralelamente a las parejas que se han destinado para la reproducción. La incubación artificial también comprende además procesos fundamentales que se suponen del dominio del criador tales como son recolección y almacenamiento de huevos.

Recolección de Huevos: la recolección de huevos para su posterior almacenamiento solo debe realizarse a partir de los 30 minutos después de la puesta, intervalo, en el cual, los micro-poros de la cáscara se habrán cerrado, además así se evita que se adhieran partículas del material de almacenaje. Es recomendable el uso de tenacillas atrapa-huevos para evitar el contacto con los dedos minimizando el riesgo de contaminación y el riesgo de ruptura durante la manipulación.




Almacenamiento de Huevos: son diversas las opciones de material de almacenaje variando desde aserrín, sisal, yute hasta semillas. Si se usan semillas se preferirán aquellas de forma cilíndrica como la nabina o el mijo
con preferencia por esta última debido a su menor contenido en aceites naturales. Obviamente es necesario almacenarlos de manera que sea posible identificar a la pareja que los originó.
La temperatura idónea durante el período de almacenaje de los huevos debe oscilar entre los 12°C y los 20° C con una humedad comprendida en el intervalo entre 65% y 75%. Si la temperatura ambiental es muy alta, es recomendable el uso de algún aparato que pueda mantener los huevos dentro de la temperatura objetivo, un enfriador de vinos puede ser útil para el propósito.  En cuanto a la posición de los huevos y contrariamente a muchas indicaciones se recomienda hacerlo con el polo fino hacia arriba quedando la cámara de aire abajo que evitará que la yema se adhiera a las membranas de la cáscara. De esta manera, si el huevo es almacenado por menos de seis días no hace falta ejecutar el volteo diario.

Huevo manchado con heces
Estado  e Integridad del huevo: la adecuada manipulación del huevo tiene como objetivo evitar la contaminación o rotura accidental del mismo, sin embargo, a pesar de haber extremado los cuidados, el criador puede encontrarse con la infortunada situación de huevos manchados por heces o con irregularidades en la superficie de la cáscara. En el caso de suciedad por heces debe tratar de limpiarse con un paño humedecido en agua, si observamos que  no hay progreso o hay peligro en dañarlo se preferirá dejarlo en ese estado. Si el daño estructural en la superficie de la cáscara será conveniente desecharlo ya que su viabilidad es muy baja y puede dar al traste con el resto de la puesta.


Huevo que presenta una fractura en su superficie
Es además conveniente señalar que en el proceso de incubación son fundamentales cuatro variables, a saber: temperatura, humedad, ventilación y volteo. Se considera necesaria una temperatura de incubación entre los 37°C y los 38°C, la humedad debe variar entre 55% y 65% para facilitar la hidratación del embrión en desarrollo, ventilación adecuada se entiende como aquella presente en el aviario y que en conjugación con la generada en el microclima del nido se presta a la finalidad de que los embriones durante su desarrollo puedan intercambiar O2, CO2 y vapor de agua con el ambiente a través de los poros presentes en la cáscara de huevo y por último, y no menos importante, el volteo regular de los huevos cuya función funciones son la redistribución del calor desde la placa incubatriz  así como la prevención  de que el embrión se adhiera a la membrana interna de la cascara. Este proceso es vital hasta el último tercio del periodo de incubación, a partir de ahí carece de mayor importancia. Estas cuatro condiciones deben ser replicadas por la incubadora que escojamos.

La incubadora debe permitir la fijación de la temperatura objetivo en 37.5°C  ya que las más básicas no disponen de funciones de graduación.  Es además conveniente durante los primeros días de uso la verificación de la temperatura en el interior de la incubadora con respecto a la fijada, aunque siempre habrá diferencias leves, en especial si se toma la medida en el nivel donde están dispuestos los huevos.

La humedad debe ser fijada en 55%, esto sólo es posible en algunos modelos de incubadora que incluyen esta funcionalidad mientras que en los más básicos se debe adquirir por separado una bomba de agua e instalarla si el modelo lo permite o en modelos aún más simples calcular cuánta agua es necesaria a 37.5°C para mantener una humedad del 55% y colocarla debajo de la bandeja de los huevos. Este nivel de agua debe ser vigilado a diario para garantizar los niveles de humedad referidos.


En cuanto al volteo, se recomienda una incubadora que realice el volteo automático de los huevos, este volteo es necesario durante los primeros dos tercios de la incubación (hasta el día 10 inclusive), a partir del último tercio no debe hacerse.  El volteo debe realizarse al menos 5 veces al día, en unos 180°,  por lo que una incubadora sin esta función dificultará en gran manera gestionar la incubación de huevos de canarios. Por otro lado, si disponemos de una que ejecute el volteo de manera automática y tenemos huevos de diferentes parejas y distinta data no es factible deshabilitar la función de volteo, por lo que se hace necesaria disponer de un modelo básico solo para la gestión de los huevos durante el último tercio.

Desde el punto de vista de ventilación hay dos tipos de incubadoras, las de ventilación forzada que vienen provistas de un ventilador y las de ventilación inmóvil que no poseen ventilador. Aunque ambas pueden ser usadas para la incubación de huevos de canarios, las de ventilación forzada proveen de temperaturas más estables dentro del microambiente de la incubadora, mientras que las carecen de ventilador posee solo una unidad de generación de calor produciendo desbalances en la temperatura entre la parte superior e inferior de la incubadora.

Una pieza fundamental de la incubadora es la disponibilidad de una bandeja adaptada para los huevos de canarios ya que la mayor parte de ellas vienen ya con bandejas para huevos de gallinas o de codorniz.  Si la incubadora no trae en su presentación original una bandeja para este propósito, se debe verificar que esté  disponible por el fabricante y adquirirla.

Tres consejos muy importantes para aquellos que se inician en el uso de incubadoras:

1.- Solo introducir los huevos cuando la incubadora tiene al menos una semana funcionando en las condiciones fijadas.
2.- Si se han almacenado los huevos en un ambiente fresco, de temperaturas menores al ambiente, se debe aguardar a que los huevos alcancen la temperatura ambiental antes de introducirlos en la incubadora.
3.- Es necesario disponer de un segundo ambiente de incubación para gestionar el último tercio de incubación sin volteo y con la posibilidad de aumentar la humedad a 72% para facilitar la eclosión. Al ser una unidad mucho más simple su costo es relativamente bajo.

En resumen las características deseables en una incubadora para huevos de canarios son:

1.- Con volteo automático
2.- Bandeja para huevos de canarios
3.- Posibilidad de fijación de diferentes grados de humedad
4.- Con ventilación forzada
5.- Con opción de fijar la temperatura


Hay muchas opciones en el mercado pero se recomiendan aquellas que reúnan las características anteriores. Si está en las posibilidades del criador, la incubación artificial abre alternativas para flexibilizar y hacer más productiva la temporada de cría.

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