miércoles, 26 de diciembre de 2018

10 máximas sobre el uso de audios (2018)



A continuación, comparto algunas de las conclusiones a las que he llegado luego de haber educado por varios años mediante el uso de audios digitales, aprovecho, de paso, para de esta manera responder varias preguntas que suelo recibir frecuentemente, aunque estoy bastante seguro de que, estas máximas generaran otro conjunto de inquietudes y preguntas.

1.- El audio debe adaptarse al tipo de ejemplares que se cultivan y no al revés



Observo con preocupación una obsesión desmesurada por la elaboración de audios muy complejos que empalaga a muchos criadores motivándolos a crear un "super audio" o en su defecto a hacerse de alguno de un criador avezado en la materia. En la mayoría de las ocasiones no se toma en cuenta lo fútil de esta acción cuando los ejemplares no poseen la capacidad para aprenderlo, cuanto menor la correlación entre el audio y la capacidad de aprendizaje mayor el desastre potencial en términos de rascadas, estridencias o notables incongruencias en la ejecución. ¿Y como sabemos que pueden hacer nuestros ejemplares? muy fácil sobre todo si no hacemos cambios drásticos en el audio entre año y año. La estrategia de grandes cambios en términos de homogeneidad y de estructura de audio puede producir éxito esporádico y puntual pero poco garantiza mirando al futuro. Es por tanto preferible, ejecutar un trabajo de selección genética constante acompañado de cambios poco drásticos en el audio ya que nos permite evaluar objetivamente el progreso de nuestros ejemplares, así como valorar muy concretamente los cambios que se hacen necesarios en el aviario y/o en el audio.



2.- La ubicación de los altavoces en las voladeras, si se sigue la máxima (1) pierde relevancia.
Si se utiliza un audio compatible con la base de nuestros ejemplares habrá una mayor facilidad para que éstos aprendan de audios sobre todo si hemos realizado un proceso de selección consistente. Descubrí esto por accidente cuando dos sistemas de altavoces se estropearon y no me di cuenta hasta el final del periodo de educación sin que para ello se afectara el aprendizaje de los ejemplares. Este año ya dejé una voladera a propósito sin sistema de altavoces sin que hubiera impacto en el aprendizaje, de cualquier manera, no estoy incentivando a que quitéis sistemas de altavoces de las voladeras, de hecho, si podéis costear un sistema de dos altavoces por cada voladera mucho mejor.  Un ejemplo, quizás más contundente, es el caso de un ejemplar que pese a ser educado con un grupo de compañeros en una voladera ignora por completo el audio al que es expuesto y aprende de otros sonidos mas alejados. La explicación es que este ejemplar tiene una mayor compatibilidad con los sonidos alejados que con el audio al que esta expuesto, y si no existiesen esos sonidos alejados, el grado de aprendizaje del ejemplar sería casi nulo.


3.- El repertorio en el audio tiene mucha correlación con la competitividad del ejemplar
Sobre esto ya he comentado en varias ocasiones, en un ejemplo extremo, si le colocamos a un ejemplar 20 floreos muy bonitos y tiene la capacidad de aprenderlos pues tendrá 27 puntos y será un ejemplar muy probablemente espectacular pero totalmente nulo desde el punto competitivo. ¿Que eso es lo que nos gusta? Pues muy bien, el ejemplar deleitará a propios y extraños y hasta ahí llegará en un concurso. El punto es que la variabilidad del repertorio de un ejemplar educado por medios digitales es en gran parte una gran responsabilidad del criador. Es un tema en muchos casos de aritmética. Lo bonito de la educación digital es que podemos crear un pájaro “a la carta”, claro, con los grados de libertad que el código de canto otorga, y que con esta libertad hay una responsabilidad. Todo dentro del código, nada fuera del código.

4.- No hay una regla definida en cuanto al tiempo de exposición al audio, pero……

Este es uno de los mayores quebraderos de cabeza de muchos criadores, yo creo que hay muchas maneras de distribuir el tiempo de exposición al audio, y que la peor es la de la tortura sistemática de interminables horas diarias. Lo cierto del caso es que la variable mas importante para optimizar el número de horas es el grado de aislamiento del área de educación. Si no es indispensable el uso de barreras acústicas podemos limitar los intervalos de educación a dos horas en la mañana y dos horas en la tarde, con lo cual daremos una mayor oportunidad a los repasos de los ejemplare y a una retroalimentación auditiva mas eficaz. Dos consejos adicionales: no educar en la noche y dejar un día libre de audios a los ejemplares, esto último con el objetivo una vez más de motivar los repasos de los ejemplares.

5.- Cambiar el audio cada año no parece una idea tan buena

No hay duda de que una emoción paralela a la de la cría es la creación, modificación y selección del audio final con el que vamos a educar a los noveles del año, muchos, en ese frenesí comienzan a agregar notas al audio de educación, normalmente una proporción grande de floreos, pensando que ese puede ser el gran diferencial entre ganar un concurso o no ganarlo. En primer lugar, ganar un concurso, como ya he apuntado en otras ocasiones es cada vez más difícil, el objetivo principal es obtener mejores ejemplares. Lo cierto que los grandes cambios en el audio son tan disruptivos como la introducción de ejemplares con características genéticas incompatibles. Y mi conclusión, cada vez mas sólida, es que no hacen faltan audios con una retahíla de giros inconexos, sino un audio más pulido y adaptado a las capacidades de los ejemplares de nuestro aviario ya que en teoría nuestro proceso de selección se realiza en base a los resultados de la educación. Un audio incompatible se refleja, en muchas ocasiones, en una serie de notas defectuosas que se hacen notorias mediante estridencias, rascadas e inclusive nasalidades de origen no genético (especialmente en las notas terminadas en “ng”, como un tilón(g) defectuoso en el audio). En resumidas cuentas, la base del audio debe permanecer inalterada y solo producir las variaciones que tengamos seguridad que los ejemplares pueden aprender. El dueto audio-genética del ejemplar debe estar bien compaginado.

6.- Audio + Maestro = Maestro

No soy partidario de usar métodos mixtos para la educación alternando maestro con audio, o viceversa. Mis razones no son caprichosas, por el contrario, están basadas en la experiencia de algunos años en que lo traté de hacer pensando que era una buena idea. Lo cierto, en mi caso, es que los resultados no han sido “buenos” porque los ejemplares se suelen ir hacia el maestro, con sus defectos o virtudes, les es mas natural y “compatible”. No dudo que con la correcta temporalidad o “timing” se pueda lograr un resultado aceptable pero la maleabilidad neuronal propia de los noveles, por naturaleza, les hace desestimar lo complejo y artificial (i.e., antinatural) e irse hacia lo mas compatible. Para los que insisten en este método, el tiempo debe ser un activo, así como las intenciones de ensayar alternativas y la aceptación de resultados decepcionantes en gran parte de las ocasiones. No dejo de pensar que una razón para que algunos criadores se aferren a este método dual es el “temor” a lanzarse de lleno a la educación digital, y lo entiendo a la perfección, máxime que cuando yo lo hice se podían contar con los dedos de una mano los que lo hacían y que todos compartíamos de alguna manera el mismo temor a perder un año de trabajo. Si seguimos la máxima 4 a cabalidad, la probabilidad de fallar es relativamente baja.

7.- Los cambios de audio confunden a los noveles

Uno de los peores enemigos, y el más devastador, de un canaricultor de canarios de canto es la falta de paciencia. Es precisamente la impaciencia la que nos lleva a efectuar constantes cambios en el material auditivo, en ocasiones, porque pareciera que los noveles no estuvieran aprendiendo nada. Lo cierto del caso es que, si lo están haciendo, pero o nosotros no lo estamos escuchando cuando estamos en el aviario o no somos capaces de entender los repasos, en especial los primeros, que son los más inteligibles. Solo es recomendable hacer cambios en el audio cuando tengamos “evidencia” que un determinado giro está siendo aprendido de forma incorrecta, y la modificación que se recomienda es la eliminación simple, no el reemplazo por otra nota. En los audios para educar, “más” no siempre es lo más indicado, “mejor” si lo es. Es preferible, como he indicado reiterativamente, enfocarse en la calidad más que en la cantidad y mejor aún minimizar las modificaciones al audio, debéis recordar siempre que en una “escuela” no todos los alumnos se encuentran en el mismo audio de aprendizaje, aun habiendo nacido todos en el mismo período.

8.- El poder de lo simple

Hace cuatro años mientras hacía una de mis prácticas como aspirante a juez en un concurso de la comunidad de Madrid, escuché una buena cantidad de ejemplares adornados de bonitos floreos y variaciones conjuntas, pero los ejemplares que más destacaron y que premiaron en el concurso fueron unos cuya canción base era una de las que está disponible para descarga en este blog con unas adiciones bastante simples, la ejecución de los ejemplares era perfecta destacando unas buenas voces y una dicción impecable, aquellos ejemplares no solo conquistaron ese concurso sino muchos otros. Quizás nos hemos vuelto un poco esquizofrénicos con la adición de estructuras complejas dentro de los audios a sabiendas que en muchas de las ocasiones esto limita la posibilidad de repertorios mas completos y de mayor duración. Este enfoque en la complejidad para lograr que nuestros ejemplares destaquen resta importancia al trabajo más difícil en la canaricultura de canto como lo es el logro sostenido de buenas voces, dicción y lentitud, esa en mi opinión es el verdadero arte. Y ya bien sabemos que podemos plagar el aviario de campeones que sin los tres pilares no lograremos nada: una buena base genética, conocimientos fundamentales y una gestión adecuada. Primero lo primero.

9.- Divide y vencerás

La estrategia de dividir en jaulones de máxime 10 o 12 ejemplares no solo es un mecanismo de mitigar el riesgo en caso de que algún ejemplar mal encaminado o con algún tipo de defecto arrastre a la totalidad de los noveles, sino que también es un mecanismo de generar ejemplares de características diferentes aún perteneciendo a la misma familia, es por ello que, y esto ya lo acostumbro, que alojo a ejemplares machos de la misma nidada en diferentes jaulones obteniendo hermanos que aún teniendo una base genética común, aprenden y ejecutan con variantes notorias. Esta es una estrategia muy diferente a la que siguen muchos criadores como lo es agrupar en los jaulones por familia, también muy común en aquellos que “no educan”. Como dice el refrán: cada maestrillo con su librillo, a mi en lo particular me aburren dos pájaros que canten exactamente igual, inclusive pensando en dúos. Me inclino mas por ejemplares parecidos, que se complementen y que armonicen en su ejecución. DE cualquier manera, bien sea que se agrupe por familia o por edades, o por ambos criterios a la vez, la máxima lo que pretende es mitigar el riesgo.

10.- Mejor se aprende en un "colegio mixto"

La última máxima también está referida a la estrategia de alojamiento en jaulones para la etapa de educación y consiste en alojar a los noveles machos junto a las hembras, esto en mi opinión, lejos de encelar a los machos hace que estos puedan repasar mas tranquilos al haber menos disputas en los jaulones y por ende favoreciendo el retraso del temido encelamiento.  Sólo en situaciones puntuales, cuando la convivencia y el equilibrio se ven amenazados por un macho que se adelanta procedo a sacar a ese macho y a darle un tratamiento aparte si dispongo de espacio.

9 comentarios:

  1. Como siempre un placer leer sus consejos Ernesto.
    Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Termino de leer y excepto en los temas electrónicos que nunca los conoció...es como escuchar a mi abuelo cuando comencé allá por 1965.
    Yo los educo mezclados machos y hembras.

    ResponderEliminar
  3. Bom artigo, pertinente e honesto. Parabéns!
    Pedro Sampaio

    ResponderEliminar
  4. Poco o nada dice de la capacidad de aprendizaje de nuestro "timbrado" si lo tenemos que someter a sesiones de 4 horas diarias durante 7 meses, en el mejor de los casos. Si un pájaro debe someterse a casi mil horas de audio para ser competitivo, hay algo que estamos haciendo mal.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. si consideramos someterse a escuchar, probablemente si, pero igual estan escuchando todo el tiempo. Lo interesante es cientificamente saber cual es el momento adecuado y la duración mínima, lo complejo es que son varios pichones en diferentes estadios de madurez y con diferentes capacidades de aprendizaje. Gracias por su comentario

      Eliminar
  5. muchas gracias maestro y comparto muchos de sus consejos de crianza a los noveles ¿¿ y me pregusta no hará daño colocar mas de 2 cornetas por jaulon ??

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hacer daño no hará, solo apunto que con una basta en todo caso. Igual yo si tengo suficientes coloco dos sino me apaño con una, el resultado si los altavoces funcionan es igualmente positivo.

      Eliminar
  6. Quien sepa leer entre lineas y tenga capacidad de análisis podrá apreciar que este es uno de los mejores artículos de Ernesto Ramos. Una lectura imprescindible para todo timbradista. Va más allá de la educación de los timbrados, entra en la esencia de la selección genética y la gestión del aviario durante el período de formación canora.

    ResponderEliminar