jueves, 8 de junio de 2017

Los canarios de Midway

Midway

Midway
En el noroeste del archipiélago de Hawái a unos 1600 kilómetros de Honolulu la principal ciudad hawaiana se encuentra el atolón de Midway conformado por tres pequeñas islas de formación esencialmente arenosa: la isla Sand, la isla Eastern y la isla Spit con extensiones de 1200, 334 y 6 acres respectivamente (unos 6.5 kilómetros cuadrados). El atolón, que se encuentra equidistante entre Asia y Estados Unidos (de ahí su nombre; Midway) es célebre por haber sido el escenario de una cruenta batalla en junio de 1942, entre las fuerzas del Imperio del Japón y las de los Estados Unidos de América. Esta batalla conocida como la batalla de Midway se constituyó en un claro triunfo para los Estados Unidos al lograr derribar 250 aviones y hundir 4 portaaviones japoneses.  

Para los japoneses la toma de estos diminutos islotes tenía especial relevancia al ser un hito para el dominio del Teatro de Operaciones del Pacífico.

Atolón de Midway
Hasta 1993, Midway perteneció a la fuerza aérea estadounidense, en la actualidad posee una población flotante de alrededor de 50 personas, la mayor parte de ellas perteneciente al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (US Fish and Wildlife Service, USFWS). Midway posee, además, una pista de aterrizaje en perfecto estado que puede ser utilizada en caso de emergencia por parte de aviones en rutas transoceánicas.

Mucho antes de que se librara la batalla e inclusive de que estallara la primera guerra mundial, en el año de 1903 arribó a la isla de Sand la compañía de Cable del Pacífico Commercial Pacific Cable Company) con el objetivo de establecer las operaciones de telegrafía. Su gerente de operaciones de la época describió la árida y arenosa isla como poco favorable para la habitabilidad humana, iniciando un proceso de introducción de cientos de especies de flora y fauna. Además, se trajo tierra de Honolulu y Guam con la finalidad de crear cultivos de vegetales frescos y mejorar el aspecto de aridez de la isla. Esta tierra recién traída, vino acompañada de algunos nuevos huéspedes en Midway: hormigas, cucarachas, lombrices, termitas, ciempiés y muchos otros insectos que de otra manera jamás hubieran poblado aquellas remotas y desérticas islas.

Los canarios de Midway

Canario de Midway
Daniel Morrison, que fue el superintendente o responsable operacional de la isla en aquellos años (desde 1906 hasta 1921) adquirió un par de canarios de la tripulación del S.S. Siberia en el puerto de Honolulu llevándolos a Midway, colocándolos a criar en enero de 1910. Aquella pareja produjo 11 pichones en tres puestas a los que se mantuvo en jaulas hasta julio ya que había un grupo de gatos problemáticos habitando en los escasos matorrales de la isla. Estos gatos eran muy desconfiados y extremadamente difíciles de matar. Una vez que se eliminaron todos los gatos de la isla y que Morrison adquiriera un par de canarios adicionales liberó a los 15 ejemplares. Al principio, los pichones, todos de plumaje amarillo pálido, regresaban al anochecer para alojarse en sus jaulas, pero transcurrido un tiempo se acostumbraron a su recién otorgada libertad. 

Aquellos canarios comenzaron a anidar en diciembre, una de las parejas anidó en una esbelta casuarina cercana a los edificios naciendo tres pichones de sano aspecto pero que perecieron a los pocos días en una noche de fuerte vientos y baja temperatura. 




Poco después los canarios habían dispuesto varios nidos que albergaron a un buen grupo de pichones que frecuentemente visitaban las zonas de alimentación dispuestas en varias zonas de la minúscula isla. Se sucedieron varias nidadas que al final lograron contabilizarse en unos 60 ejemplares. Algunos de estos ejemplares fueron liberados en otras islas cercanas pudiendo sobrevivir por apenas un par de semanas. Para 1922 la población de canarios de Midway había superado los mil ejemplares, la población permaneció estable hasta 1945 cuando sufrió una merma considerable reduciéndose a sólo 30 ejemplares al introducirse involuntariamente ratas en la isla, plaga que no solo afectó a los canarios sino al resto de las aves y del frágil ecosistema de la isla. Sin embargo, algunos ejemplares lograron sobrevivir gracias a la presencia de casuarinas (Casuarina equisetifoliaun árbol del pacífico, también introducido a la isla y de aspecto semejante al pino canario). Las casuarinas, usadas como rompe-vientos en la isla y ya con cierta altura desarrollada, permitieron a los canarios anidar en áreas fuera de alcance de las ratas y de esta manera sobrevivir.


Canarios de Midway




Casuarina(Casuarina equisetifolia)
En el año 1978 se logra eliminar a la totalidad de las ratas ocasionando que la población de canarios se contabilizara en 572 en 1999 y de hasta 2500 ejemplares en el año 2001. En el 2011, año en que ocurrió un tsunami en el atolón que mató cientos de miles de aves marinas (más de 110.000) se contabilizaron 675 ejemplares conservándose estable el número de ejemplares hasta los momentos. La población de canarios de Midway, con más de 100 años de supervivencia y obtenido a partir de unos pocos ejemplares criados en cautividad es el único caso exitoso de reintroducción del canario (Serinus canaria) en otros ecosistemas. 


La introducción en Bermuda tuvo un éxito parcial de varios años que terminó infelizmente al eliminarse los bosques de cedros en la isla. El éxito de la supervivencia en libertad de los canarios de Midway fue cristalizado por varios factores críticos: la eliminación de los depredadores, el suministro de alimentos en varias áreas de las islas, la introducción de otras especies como la casuarina, el clima estable durante todo el año de la isla y el empeño de los habitantes de la isla en apoyarlos y conservarlo como uno de los representantes emblemático de las aves de la isla.

Otra observación importante es que a pesar de haber transcurrido más de 100 años, los canarios de Midway conservan aún en su mayoría su color amarillo pálido. 

Canario de Midway



Miles de Albatros colonizan el atolón de Midway


Midway es también un refugio de tortugas marinas


Canarios de Midway







domingo, 7 de mayo de 2017

Audios, Educación y Confusiones

Una de las consecuencias del uso de medios digitales para la educación de los canarios timbrados es la distribución indiscriminada de audios, motivado principalmente por la naturalidad con que esto se hace con cualquier tipo de material digital y porque la mayor parte de los distribuyen no son los creadores del material que distribuyen por lo que no hay sentimiento de culpa alguna, todo lo contrario, para ellos todo está plenamente justificado, en algunos casos con la excusa de ayudar a los demás. Lejos estoy de querer adentrarme en este escabroso tema para evitar herir susceptibilidades innecesariamente, y por ello hasta aquí lo dejo como introducción. 

Este fácil acceso a muchos audios o giros por parte de una gran base de los aficionados por un lado ha ocasionado que muchos aficionados, en especial los que comiencen los usen sin realmente entender a cabalidad que están usando como modelo de educación para sus canarios.

Estoy de acuerdo en proporcionar una base para el comienzo, para incentivar el crecimiento de la afición y un nivel mínimo de competitividad, y con este propósito en este mismo blog se facilita la descarga de dos audios, pero esto es muy diferente a la distribución indiscriminada y masiva de todo material que se obtenga de cualquier fuente. Esta base debe ser trabajada con la orientación que cada aficionado le quiera dar.

Irónicamente, un buen audio, en combinación con una buena genética (i.e. canarios seleccionados por capacidad para el aprendizaje), puede lograr que algún aficionado se haga de algunos premios sin siquiera conocer el código de canto (que no consiste únicamente, de paso en identificar todos los giros).

Por un lado, encontraremos aficionados satisfechos con los resultados obtenidos y por otro lado otros frustrados por las puntuaciones alcanzadas por sus ejemplares, algunos aun rascándose la cabeza para explicarse el motivo.



Un buen audio es el punto de partida y en ese sentido debe estar correctamente adaptado a la capacidad de aprendizaje de sus ejemplares, para hacerlo más patente, un audio que puede funcionar a las mil maravillas en un aviario puede hacerlo mediocremente en otros o peor aún causar estragos. Una de las maneras de garantizar la adaptabilidad es la selección de los ejemplares por su capacidad de aprendizaje tratando en la medida de lo posible, claro está, de no cambiar radicalmente la estructura del audio y minimizar la variabilidad de los giros que lo componen. La impaciencia y la desesperación por obtener premios ocasiona los cambios radicales en el audio, aún si entender sus consecuencias, y la introducción de ejemplares a diestra y siniestra que logren el pelotazo al año siguiente. Me reservo la opinión sobre esta manera de proceder, la inmediatez y el facilismo predominan sobre las virtudes principales de los canaricultores; la paciencia y el trabajo. Los premios deben ser una consecuencia del trabajo y no el producto de un atajo al producto final, y que, obtenido de esta forma, es de naturaleza efímera y volátil.

Desafortunadamente, la comercialización de ejemplares está asociada al resultado en los concursos y ya sabéis el resto de la historia. Todos tenemos que vender o regalar ejemplares al final de cada temporada por un tema de capacidad de manejo, pero una cosa muy distinta es esa, en contraposición a la necesidad imperiosa de lograr una planilla decente o un premio para lograr un mejor precio de venta.


Difícil es competir en alguna disciplina sin comprender a cabalidad el reglamento que la regula, es como jugar al fútbol solo dándole patadas al balón con el objetivo de meterlo en la meta contraria, sí, ese es el principio básico, pero para poder jugar correctamente debes saber que es un “fuera de juego”, un penalti o una mano.
Igual sucede con todo y la canaricultura de canto no es la excepción, si no se conoce el código de canto se cometen errores, algunos en términos de composición otros en términos de estructura e interpretación.

Uno de los errores más comunes, sobre todo para aquellos que comienzan es la confusión entre giros y cito los más comunes:

1.-Confundir floreos lentos con floreos, siendo los primeros de naturaleza discontinua y los primeros semi-continua. Es el ritmo de emisión el que los diferencia. Los audios suelen estar más orientados a Floreos lentos que a Floreos, y el aficionado tiende erróneamente a pensar que una buena calificación en Floreos Lentos genera una equivalente en Floreos.

2.- Floreos Lentos con Cascabel: el sonido del cascabel debe apreciarse claramente, el del Floreo suele ser el esfuerzo de tratar de imitar una nota que es un poco “antipática” para algunos aficionados ya que suele degenerarse fácilmente con el celo y está muy correlacionada con el timbre metálico siendo la excepción aquellos ejemplares que poseen cascabel y no timbre metálico. Por otro lado, la posición de pico y su movimiento en la emisión del Cascabel son una ayuda visual infalible.

3.-  Hay ejecuciones deficientes, buenas y muy buenas: el hecho que un ejemplar ejecute un giro no significa que tiene una puntuación de forma automática, hay que evaluar COMO lo ejecuta, hay cloqueos francamente malos, otros buenos y otros muy buenos, es por ello que hay una escala para calificar cada giro, esto pareciera ser ignorado por algunos aficionados. La dicción es muy importante para la evaluación del giro, al igual cuando una persona habla no es lo mismo que pronuncie una palabra de la forma debida o que la acorte incorrectamente, ciertamente entenderemos lo que dijo, aunque no lo dijera correctamente, pero no por ello podemos darle la misma valoración.

4.- El audio es la plantilla, una plantilla deficiente limitará los resultados:  Si el audio contiene defectos, es muy posible que los ejemplares que aprendan de él también lo tengan. De igual manera si el audio solo contiene ciertos giros, es muy probable que los giros de nuestros ejemplares se circunscriban a ellos, si éste es su única fuente de aprendizaje.

Otras virtudes necesarias y deseadas, dependen más de las capacidades genéticas de los ejemplares que de su disposición en el audio objetivo, todos aquellos criadores que tienen ya educando con audio saben de sobra que cada ejemplar interpreta y ejecuta a su manera el material de aprendizaje y uno de los aspectos que más se valoran es la calidad de los enlaces. Un enlace mal acoplado entre dos giros disimiles pueden generar una falta a la hora de la ejecución. La capacidad de improvisación es también una característica notoria de los buenos ejemplares, i.e. comenzar la ejecución del repertorio de una manera distinta en cada ocasión como suelen hacer algunos ejemplares.


Desafortunadamente para los detractores de los sistemas de educación los ejemplares educados NO SON IGUALES, todo lo contrario, existen muchas diferencias entre cada ejemplar como bien sabemos los que usamos esta metodología. Ahora bien, no desaprovechemos la oportunidad de imprimir nuestro toque personal y distintivo a nuestro audio objetivo, porque, ¿Qué mérito tiene usar el trabajo de otro? Ninguno.

miércoles, 12 de abril de 2017

El futuro de una afición

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 - ¿Crías canarios? - ¡Qué raro eres tío! - ¿Pero qué haces? ¿Los coleccionas? –

Debo reconocer que, ante estas preguntas, salvo contadas excepciones, mi paciencia se agota en forma exponencial. Todo esto, claro está, después de haber tratado de contestarlas, en el pasado, de la manera más didáctica posible a fin de incorporar algún aficionado más a las filas de la ornitología deportiva y en particular a las del canario timbrado. Después de la cara estupefacta de nuestro interlocutor, que señala un desconocimiento absoluto de la afición de la ornitología, se sucede la típica pregunta de cuantos tienes y si están todos juntos o algo parecido. Y en última instancia, te miran, como si de un loco se tratara, y posiblemente se despidan con una palmadita al hombro y unas palabras suspiradas a título de murmullo:

 - Que bien tío, no tenía ni idea que existiera esa afición – a la vez que se alejan en búsqueda de otra conversación más afín a sus temas de charla cotidianos. Posiblemente, a partir de ahí te conviertas en un bicho raro y en cualquier conversación donde intervenga nuestro sorprendido interlocutor inicial suele saltar el: - ¿A que no sabes cuál es la afición de éste? Cría canarios y hace que canten raro, a que mola. ¡No puede ser! – salta el otro - ¿y cómo es eso? - y ahí vamos como el monopolio cuando caes en la famosa casilla VAYA DIRECTO A LA CARCEL. ¿Se entiende un poco el agobio? Y es que si no es otro que dice que su abuelito criaba unos canarios fabulosos o que tiene un colega en el metro que es campeón o tiene unas palomas con la cola rara, y con esos vas un poco más salvado, para ellos no eres un psicópata, sino que perteneces a un club de locos. Y de nuevo me siento como Bill Murray cuando suena el despertador en “el día de la marmota” (una película que nadie debería perderse).

Lo cierto del caso es que la afición por la canaricultura deportiva se merma paulatinamente por diferentes factores, y comento algunos:

Disponibilidad de espacio (-): soy de los pocos que cuando va en un coche viendo edificios me fijo particularmente en los balcones y voy tratando de establecer su potencialidad como posibles aviarios. ¿irracional? Puede ser, no sé si es afición o ya hay rasgos de fanatismo. Hace unos años la afición por la cría de aves era mucho más común y no solía ser extraña a la mayoría de las personas, la migración de la población rural a las grandes ciudades junto con la reducción, en algunos casos minimalista, de la superficie de los pisos y/o apartamentos se constituyen en un reto para los criadores de aves y en particular la de los canarios de canto. No se trata solamente de encontrar un espacio milagrosamente, sino que además cuente con el consentimiento de tu cónyuge, además que hay que contar con que ningún miembro de la comunidad cercana a tu piso ponga una queja por la contaminación sonora que tus aves o tu sistema de educación (si aplica) produzcan. Que decir de la utópica necesidad de disponer de tres espacios: cría, adultos y educación (o no educación). La disponibilidad de espacio es, sin duda, una condición crítica, necesaria pero no suficiente.



Falta de divulgación (+): Aun cuando en términos generales, la divulgación ha sido uno de los aspectos que ha evolucionado positivamente, por la gran potencialidad que encierra.  La divulgación de la afición se ha constituido en un auténtico salvavidas, no solo de la canaricultura deportiva sino de muchísimas otras aficiones o hobbies. Las publicaciones en blogs o en diferentes instancias de redes sociales como Facebook, YouTube, WhatsApp, Instagram y muchas otras, les permiten a otros aficionados desde cualquier lado del mundo compartir experiencias en forma de multimedia en forma casi instantánea, es así como los aficionados conocen los resultados de cualquier concurso, fotografías o videos de los eventos o leer algún artículo de algún experto sobre algún tema de interés. En el pasado, tener acceso, en la profundidad y amplitud de recursos, de la forma en que se dispone actualmente era imposible, apenas algunos artículos en revistas únicamente disponibles “en papel” (analógicas, sería el término “despectivo” actual) y algún que otro libro eran los medios disponibles para que el aficionado profundizara sobre su afición en particular. El foco de la divulgación mediante las redes sociales se enfoca en una audiencia cautiva o a grupos de aficionados que al menos muestran interés en el tema, pero no en la audiencia potencial, y esta es la forma de hacer crecer la afición. En este sentido, la divulgación mediante reportajes televisivos y notas de prensa suelen despertar el interés de personas con interés potencial pero carentes de la iniciativa o de los medios para empezar con la afición. Otro medio de alto potencial, pero en menosprecio por sociedades y aficionados es la exhibición de ejemplares en los concursos. Desafortunadamente la exhibición es una práctica en desuso, los aficionados siempre andan con prisas y a duras penas llevan sus ejemplares a concursar y los retiran apenas terminan de ser enjuiciados, este pragmatismo permite sostener la participación de la afición existente pero flaco favor le hace a la futura. Quien no recuerda en el pasado a los aficionados con las manos enlazadas hacia atrás, observando y escuchando a los ejemplares premiados y haciendo preguntas sobre sus virtudes canoras, quizás no la exhibición en los concursos carezca de aplicabilidad en concursos de baja participación, pero sí en aquellos de renombre y alta afluencia de criadores.



Claridad Conceptual: Uno de los principales propulsores de cualquier afición es la claridad de objetivos que se persigue y que a fin de cuentas despierta el sentido de competitividad entre los aficionados. El desconocimiento del código aun por parte de aficionados noveles y otros no tan noveles conduce a desaciertos en la conducción de los aviarios que ultimadamente inciden en el fracaso en los concursos. Los pocos aficionados que se incorporan a la afición, lo suelen hacer de la mano de amigos y colegas cuyas tendencias y conocimientos condicionan al novel en una determinada dirección, situación que solo cambiará si se produce una evolución en su comprensión de la canaricultura de canto y le concede espacio, a su vez, a sus gustos personales. En los aspectos positivos, la realización de talleres (workshops) y conferencias divulgativas contribuyen a la aclaración de conceptos básicos de la afición. En rasgos generales, la claridad conceptual en la canaricultura de canto continúa siendo una asignatura pendiente.




Divide y Perderás:  desde mucho antes de su reconocimiento como raza, el canario timbrado español (y todos los nombres que les queramos colocar para decir que esto es otra cosa) ha sido objeto de encarnizadas polémicas y sistemáticas descalificaciones por aficionados pertenecientes a las diferentes tendencias.  Nunca hubo pleno acuerdos y siempre algún avezado de turno politizó la afición para fines narcisistas o de protagonismo personal. Esta permanente y agotadora fuente de desacuerdos en torno al timbrado español ha alejado a muchos aficionados que prefieren evitar la polémica permanente y la intolerancia de sus protagonistas en favor de la tendencia de su preferencia.


Se puede hablar de otros aspectos que influyen positivamente como bastión de un nutrido sector de la afición como lo es la difusión y el acceso a los sistemas digitales de educación, sin embargo, en términos generales la amplitud de opciones, la falta de claridad y la falta de una visión común en los métodos y en el objetivo final (a pesar de la negación de algunos) son factores de bloqueo importante para el crecimiento de la afición.

Quizás la situación actual sea el producto de la constante exacerbación por la evolución y no la búsqueda del perfeccionamiento de lo ya claramente definido, todo esto claro está, ocultando un individualismo poco favorable al colectivo de la afición.


domingo, 26 de marzo de 2017

Homenaje a Miguel Angel Hernández Paniagua






Asistentes a la Asamblea 2017
El homenajeado y los ganadores de la liguilla de CTEM


La nueva junta directiva de CTEM


Miguel A. Paniagua, Luis Mateus y Mari Jose


Comida del Club


Luis María Paniagua y las chicas de CTEM



Miguel Angel recibiendo su placa 



















viernes, 10 de marzo de 2017

Cruces y Registros Tonales por Francisco Aroca Monteliu

Voy a dar mi opinión personal sobre la combinación de registros o tonos de voces distintos para equilibrar las voces en nuestros ejemplares y para que no sean ejemplares demasiado estridentes. En el caso que por sus cruces genéticos, según cuales, se puedan ir a un tono de voz más hueca o más grave de lo normal. Como bien sabrán si se trabajan, tanto ejemplares hembras, porque, como bien sabemos, podemos tener una intuición del tono de voz de estas hembras por sus hermanos. Igual que las muchas facultades canoras de ellas, en un macho, al cantar, como bien sabemos todos, podemos saber su tono de voz como todas las facultades canoras que tenga y si tienen, tanto hembra como macho, un tono de voz demasiado metálico, los hijos de estos ejemplares de este tono de voz demasiado metálica, serán los mismos, genéticamente que sus padres. 

Todo es por herencia genética, padres rápidos, hijos de canto rápido, hijos con una buena dicción y lentitud serán hijos de estas mismas cualidades. Sabemos demasiado bien todos los aficionados que los ejemplares muy rápidos pasan a ser estridentes y pierden, por lo tanto, su calidad de dicción o lentitud, el tener un canto modulado, el enlazar sus notas con mayor rapidez rayando la estridencia y, por lo tanto, no son tan armónicos y musicales. Sé que hay, siendo los menos, por algún aficionado y juez hay, que les gusta que tengan estas características para el canto y con un tono de voz alto.

Por descontado hay que respetar el gusto de los demás, aunque yo no comparta ese gusto, ya que, para mí, personalmente no es la definición de un buen ejemplar de canto, ya que, quiero que tengan una voz metálica nítida y clara, eso es una cosa, pero que rayen la estridencia es otra cosa muy diferente. Existe lo que yo llamo ejemplares metálicos con dicción o lentitud, pues en su cruce aún queda algo del canto malinois y que quede claro que, en el canto malinois, existen tonos de voz más metálica y con tono de voz algo más grave o hueca. Por lo tanto, estos ejemplares de canto timbrado español a los que yo denomino metálicos con dicción y lentitud son porque tienen la voz metálica algo más nítida o clara. Por su cruce genético también son más musicales, modulan o enlazan mejor sus notas y, a su vez, son más armónicos y nada que comparar con los muy metálicos que se vayan a la estridencia. Yo hago siempre cruces buscando ejemplares metálicos con dicción con ejemplares semi-metálico o semi-hueco buscando hembras que sus hermanos sean de un tono de voz de uno tanto como del otro para intentar buscar el equilibrio de las voces. Al cruzar un metálico con dicción con un semi-metálico o semi-hueco, por estos cruces realizados de tonos de voces distintos (metálicos con dicción con semi-metálico o semi-huecos) pues siempre hay que buscar el equilibrio que es en donde está la armonía. Por descontado, a mi personalmente, como he dicho en escritos anteriores, los que me gustan son los semi-metálicos o semi-huecos porque son los que en la vocal i, en las notas agudas, las hacen en tono medio y nunca estridentes y en las vocales o u a, los tonos de las notas, con registros más graves. Esto es lo que para mí, personalmente, le llamo un fuera de serie para el canto y, como siempre digo, respeto a todos aquellos aficionados que opinen o piensen diferente. Si este cruce genético y, por su herencia genética del metálico con dicción o semi-metálico o semi-hueco sale algún ejemplar con un registro de tono de voz algo más hueco de lo normal, pero es un gran ejemplar con un gran potencial genético para el canto por su gran dicción y lentitud, por su gran modulación, enlazar bien sus notas y armónico, musical y con una gran capacidad de aprendizaje, se utilizará como progenitor, porque, los buenos progenitores, que es lo que debemos que buscar los buenos aficionados que exigimos lo mejor para nuestros cruces genéticos. A este ejemplar de gran calidad pero más hueco de lo normal, se le busca un hembra que su hermano sea un buen metálico con dicción y se compensa al cruzar y, por lo tanto, se compensa y equilibra, en cuanto al tono de voz para conseguir el que exigimos para nuestro gusto. Así de sencillas son las cosas si sabemos bien lo que hay que hacer. He visto y oído que las razas de canto silvestres o de campo, con gran variedad de ellas también tiene ejemplares más rápidos y, por lo tanto, estridentes y otros que tienen más dicción, lentos y con mayor capacidad de aprendizaje y con voces más bonitas. Como en todo, es siempre debido a sus cruces genéticos y, en este caso, los que están libertad, la pareja que elija cada cual tendrá, por su herencia genética, unas virtudes para el canto u otras.

Los aficionados sí que podemos y, tenemos en nuestras manos, con nuestros serinus o canarios, elegir por herencia genética los ejemplares más aptos para el canto y exigir los que más nos gusten y tengan mejor dicción, lentitud, unos tonos de voz bonitos, mejor musicalidad, modulación, armonía y enlazar sus notas con mayor calidad musical. Sepan ustedes que con las tres razas que hay en el de serinus o canarios a lo largo de todos estos años de afición, gracias a Dios, he visto tanto en el canto roller, como en el malinois y, también, en el canto timbrado español que si no se trabajan los tonos de voz buscando el equilibrio de estas voces de los progenitores de los ejemplares de canto, tienen siempre tendencia a subir su tono de voz y, por lo tanto, ser más estridentes y más rápidos en la emisión de sus notas perdiendo calidad musical. Otra vez más sin el equilibrio no existe la armonía (como en la vida misma).

Que Dios Padre y Dios Hijo nos Bendigan a todos. Un saludo muy cordial para todos los aficionados y amigos de Francisco Aroca.

jueves, 9 de marzo de 2017

Marcos Blasco: Historias de timbradistas



Marcos Blasco, 2017
El nombre de Marcos Blasco seguramente es desconocido para la canaricultura del timbrado de hoy en día, uno de los criadores Marcos fue uno de los criadores mas apasionados en Venezuela, para mí uno de los “culpables” de mi afición a los canarios. 

Como ya he contado en otra ocasión (Recordando los inicios), Marcos era compañero de trabajo en una compañía de construcción y un buen día a expensas de mi padre terminé visitandolo en su casa donde me obsequió un macho y dos hembras, sin mal no recuerdo ya estaba finalizando la cría y mis intentos de cría a destiempo fueron un absoluto fracaso. 

A Marcos, que nació en el Ferrol (La Coruña) el 11 de noviembre de 1943, lo llevaron sus padres a Venezuela a los 14 años de edad. Sus padres, como miles de españoles de la época, buscaban mejores oportunidades para su familia. 

Marcos fue desde muy pequeño un aficionado a los pájaros siendo el objeto de su devoción inicial los pájaros silvestres (jilgueros, pardillos, verdecillos, etc..).


A los 15 años sosteniendo mi primer timbrado, obsequio de Marcos Blasco



Marcos nos relata en primera persona su historia en el mundo del timbrado:

-      A los 9 años, mi padre que era marino, me trajo un canario de Tenerife, al que un buen día se lo comió un gato – cuenta Marcos con añoranza.

-       A los 12 o 13 años, mientras paseaba por la calle vi un canario amarillo que probablemente se había escapado de una casa y pude atraparlo. Cuando lo oí cantar quedé asombrado de sus giros y su canto melodioso que nunca antes había oído y que rápidamente me cautivó. Cuando mi tío lo escuchó, rápidamente lo identificó como un «canario flauta».

         
Albino Fernández Terán
        Al llegar a Venezuela visité una pajarería llamada Animalia Canilandia, en la famosa Avenida Casanova, y adquirí un canario Malinois, cuyo canto me recordaba a aquel primer canario flauta pero que superaba con creces. A comienzos de los años 70 comienzan a llegar los primeros canarios timbrados a Venezuela de la mano de Emilio Sierra, pero que en mi opinión de menor calidad. Sin embargo, por solidaridad hispánica, compré una pareja que puse a criar. En esa época me afilié al Club de Canaricultores de Caracas (CCC) concurriendo a mi primer concurso, que por cierto fue enjuiciado por Albino Fernández Terán.
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Recuerdo que Albino, quien vino expresamente de España para enjuiciar, calificó con pésima puntuación a mis ejemplares y me recomendó no seguir gastando dinero en comida ya que servían para nada. Me repuse de mi frustración inicial y con el tiempo gané muchos concursos en Venezuela y logré la medalla de bronce en el mundial de 1985 en Holanda. 

Viví en primera persona los cambios iniciales en el código de canto y los
El controversial L. Tielens
enfrentamientos entre los partidarios del viejo y el nuevo código en la COM, cuyo secretario general Lodge J Tielens, era en mi opinión un detractor del canario timbrado español ya que solo consideraba verdaderas razas de canto a malinois y al Roller. A título anecdótico recuerdo que el Chau y el Piau eran notas negativas en el código del Malinois mientras que en el timbrado se consideraban positivas y parte de su repertorio nato.

Siempre críe con 5 o 6 parejas, y reservaba dos o tres maestros a quien eximía de criar, solía obtener entre 15 y 20 pichones limitando a las parejas a un máximo de dos puestas. Mis criterios de cruce fueron simples y empíricos, reservaba las hembras cuyos hermanos había salido buenos cantores y los cruzaba con machos de calidad. Así de simple. La mayoría de los aficionados pensamos que cuando tenemos buenas nidadas, son producto de nuestra maña o conocimiento a la hora de efectuar los cruces, yo pienso que obviamente por tener una buena selección genética hay margen para una mayor calidad, pero no hay que olvidar que el azar también tiene un papel preponderante.


Valle de Caracas, el Ávila al fondo, obra de Juan Carlos Gayoso

En mi poco o relativo éxito han influido personas como Álvaro Guillén y Albino Fernández Terán a quien les profesé especial cariño y respeto. En Venezuela conocí a todas las personas que en aquel momento se decían canaricultores, teniendo una relación de especial amistad con Manuel Ansara, Luis Adolfo Ferro, Antonio Vidal y Emilio Guilarte. Debo confesar que durante el transcurso de mi vida federativa hubo momentos más confusos que claros.

Los dos últimos años de mi vida como canaricultor los invertí en la peor de las labores, dejé a un lado los cuidados y la afición ancestral de “pajarero” para incursionar en el enjuiciamiento de canarios. Acompañe por dos años a mi maestro Albino Fernández Terán en los concursos nacionales en Venezuela. Opté por dejarlo cuando Lode J. Tielen secretario por muchísimos años de la COM y frecuente visitante de Venezuela (mayormente por sus intereses de negocios personales) manifestó que el primer juez de timbrados en Venezuela sólo podía ser venezolano, así que lo dejé.


Medallas en timbrados en mundiales COM, criadores latinoamericanos


Pasados ya muchos años, en el año 2006 llamé a Marcos y lo invité a casa para escuchar a mis ejemplares, estaba orgulloso ya que había obtenido muchos premios con unos canarios educados exclusivamente por medios electrónicos. 

Recuerdo vívidamente la escena en la terraza de mi casa:

-          Bueno Marcos, ¿y que te parecen? –
-          Muy bonitos los floreos si – contestó mirando al lote- Si, definitivamente, pero les faltan notas –

Esas palabras han quedado en mi memoria internamente etiquetándolo de clásico en sus gustos y cuidado que razón no le sobraba, pero en aquel tiempo me sobraba el orgullo y me faltaba la empatía.


No supe más de Marcos hasta hace unos tres años cuando me contactó para saludarme a través del blog. Se había mudado a España ya que cuatro de sus cinco hijos residen en Madrid y Barcelona. Había también recorrido el camino de vuelta a su tierra de origen, como muchísimos españoles, buscando la cercanía de su familia y huyendo de la destrucción del populismo socialista que transformó uno de los países de mayor riqueza y crecimiento en una sucursal del infierno. 

Marcos vive hoy en día en un pueblo de la comunidad valenciana y confiesa que a veces le pica el gusanillo por volver a la canaricultura pero que ha resistido eficazmente. Marcos Blasco quizás no sea de los timbradistas de mayor renombre, pero dejó su huella en otros criadores, fue exitoso en el mundo de la canaricultura de canto, obtuvo una medalla en un mundial y sobretodo disfrutó de sus timbrados, que al fin y al cabo es el objetivo del que muchos se olvidan.